Hoy tengo pocos ánimos de acompañarte, ando cansada y preocupada por todo lo que se me ha acumulado de trabajo. He dormido casi hasta el mediodía y me sorprende tener sueño aún. Me has invitado a almorzar junto con unos amigos tuyos pero no voy a ir, es la primera vez que sales sin mí en fin de semana. Ya antes has tenido reuniones pero han sido para resolver asuntos de trabajo y eso lo he comprendido siempre aunque quizá no se notaba. A pesar que siento que estamos cada vez más juntos, sobretodo por lo que conversamos ayer (la primera cuota del departamento, los gastos que tendríamos…), no he sentido pena ni ansiedad (como en muchas otras ocasiones) de que vayas solo.
¿Estaré llegando a un punto de confianza contigo, que no tenía antes? (mi estado de celos es algo que me ha acompañado por mucho tiempo), ¿estaremos llegando a esa etapa en que ya nos preocupamos de los deberes y dejamos de estar ansiosos por conversar o vernos todos los días? (eso me da pena…), ¿será esto signo de madurez?